viernes, 4 de mayo de 2012

Ser y sufrir

¿Qué prefieres: mentir o que te mientan, robar o que te roben, aprovecharte de otro o que se aprovechen de ti, discriminar o que te discriminen, prejuiciar o que te prejuicien? 

¿Cuáles de esas cosas son "hacer daño" y cuáles "sufrirlo"?


¿Son estas preguntas tontas (que se contestan solas), o son preguntas difíciles?

viernes, 16 de marzo de 2012

Actuar como es debido (la ética de Kant)

Un comandante, en plena guerra, ordena a unos soldados que fusilen, sin juicio previo, a unos prisioneros.

Ante esta situación:

El soldado McDonnald decide acatar la orden porque, aunque le parece injusta, teme un consejo de guerra y muy graves consecuencias.

El soldado McGuinn decide acatar la orden porque, aunque le parece fea, cree que su obligación es obedecer, y que el responsable de todo lo que él haga en campaña, es el superior que le da la orden.

El soldado McEwen dice que acatará la orden, se lleva al prisionero a un bosque cercano y hace unos disparos al aire y deja escapar al prisionero.

¿Cuál de los tres actúa mejor, según tú, y cuál crees que diría Kant que actúa mejor?

¿Cómo se te ocurre que debería actuarse realmente, según tú, y según Kant?

martes, 13 de marzo de 2012

¿Hay que mentir de verdad?

Madriguero.- Jo, tío, no sé qué hacer…

Juan Hoyo.- ¿Con qué?

Madriguero.- El otro día, en la acampada, me enrollé con Felisa.

Juan Hoyo.- ¡Qué cabrón! ¡Con lo buena que está!

Madriguero.- Ya, pero fue una tontería, una aventura.

Juan Hoyo.- Oye, pero ¿tú no llevas ya un tiempo saliendo con Espelunca?

Madriguero.- Sí, y la quiero mucho, es una chica estupenda.

Juan Hoyo.- ¡Ya se ve que la quieres! ¡Menudo capullo!

Madriguero.- Sí, tienes razón. Pero… el caso es que la quiero. Y ahora… no sé qué hacer, no sé si decírselo.

Juan Hoyo.- ¿¡Cómo se lo vas a decir!? ¿Quieres que te mande a freír higos?
Madriguero.- Es que siento que tengo que decirle la verdad… Pero, por otra parte, yo sé que lo que hice no tiene mayor importancia, y que decírselo puede hacer más daño que ocultárselo. Además, ella está ahora preocupada por su tío, que está muy enfermo… terminal, parece.

Juan Hoyo.- ¿Ese tío del que siempre habla Espe, el poeta?

Madriguero.- Ese. Está en las últimas, el pobre. Aunque él no lo sabe, porque dijo a los médicos y a su familia que, si sabían que tenía algo grave, no se lo dijesen. Y ellos han respetado su decisión.

Juan Hoyo.- ¿Ves? Una mentira piadosa no es algo malo.

Madriguero.- Eso dice Felisa. Ella, desde luego, no piensa contárselo a su novio.

Juan Hoyo.- Hace bien. Mira, yo le robé a un compañero una cosa el otro día, y no se lo voy a decir. ¿Para qué? Eso sólo haría que se fuese a la mierda nuestra amistad, por una tontería…
Madriguero.- ¿Tú crees?

¿Qué te parece? ¿Es mala la mentira, siempre? ¿Cuándo no? ¿Por qué?

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Qué precio hay que pagar por la justicia?

Una raza extraterrestre, muy superiores a los humanos tecnológicamente, se presentan en la tierra en sus imponentes naves y se dirigen a los humanos para decirnos:

“Según es nuestra costumbre cuando nos encontramos con otra raza inteligente, queremos establecer un tratado de paz con vosotros. Os enseñaremos cuanto sabemos de tecnología (curar muchas enfermedades que padecéis, sintetizar alimentos a partir del aire, juegos virtuales alucinantes…) si nuestros dioses os aceptan. Lo único que piden nuestros dioses es un pequeño sacrificio por vuestra parte, como muestra de buena voluntad hacia nosotros: debéis sacrificar a quinientos inocentes (degollar a quinientos niños, por ejemplo), y nuestro pacto será eterno. (No creemos que eso os suponga mucho sacrificio, ya que, según nuestros datos, en vuestro planeta mueren por hambre miles de niños cada año).
Si no aceptáis nuestro tratado, tendremos que consideraros pueblo hostil, y nos veremos obligados a destruiros”.

Los presidentes de las naciones se reúnen y algunos proponen someterlo a un referendum mundial. Todos tenemos que votar si aceptamos ese tratado y degollamos a quinientos inocentes.

¿Qué crees que habría que hacer?
¿Qué debería decir el utilitarista?

lunes, 20 de febrero de 2012

El sexo y el bien

Al hilo del hedonismo estamos viendo en clase el asunto de la moral sexual. Hemos visto cómo las diferentes especies animales dan un uso a veces muy diferente a la sexualidad (desde algunas verdaderamente trágicas –con muerte o grave daño del protagonista- a otras verdaderamente lúdicas -como las del video que os inserto más abajo-), y cómo las diversas culturas humanas tienen morales sexuales muy diferentes. Pero ya que gracias al pensamiento somos capaces de cuestionarnos tanto lo que nos han enseñado como lo que traemos de serie, os planteo que pensemos en la moral sexual. ¿Qué usos y prácticas sexuales son moralmente correctos, según tú: todos, solo algunos, cuáles? ¿Deberían estar prohibidas (como de hecho están) algunas prácticas sexuales? ¿Cuáles?

Por ejemplo, ¿cuáles de estas prácticas (son solo unos cuantos ejemplos) te parecen inmorales e incluso dignas de estar prohibidas, y por qué:
-masturbarse,
-masturbarse en público,
-tener relaciones sexuales antes del matrimonio
-permanecer virgen hasta el matrimonio
-tener varias parejas simultáneamente
-permanecer célibe (sin sexo) toda la vida
-mantener sexo con animales no humanos o no de la misma especie (zoofilia)
-tener relaciones sexuales sin sentir amor y respeto por la otra u otras personas
-tener relaciones sexuales con menores (y cuánto menores)
-tener relaciones sexuales en el interior de la familia cercana (el incesto)
-tener relaciones fuera del matrimonio (adulterio)
-tener relaciones solo con tu esposo o esposa
-contemplar sexo (pornografía)
-negarse a contemplar sexo
….?

Puedes comentar solo las que te parezca, pero, por favor, intenta argumentar por qué crees esa práctica es inmoral o incluso digna de estar prohibida.



Bonobos: Sexo-politica por raulespert

miércoles, 8 de febrero de 2012

¿Todos para uno y uno para todos?

Un mendigo que vive por nuestras calles padece una rara enfermedad que provoca una degeneración dolorosa y mortal. Para salvarse necesita una operación muy costosa que sólo se realiza en Estados Unidos.


Alguien propone a las autoridades que nos hagamos cargo de esos costes. La alcaldesa decide hacer una especie de referendum en el pueblo: “¿Aprueba usted que el ayuntamiento invierta todos los presupuestos dedicados a las fiestas patronales, en la curación del señor X?”

¿Qué crees que votaría la mayoría?
¿Qué crees que votarías tú?
¿Qué debería pensar en esta situación un utilitarista, o sea, alguien cuyo lema es “la mayor felicidad para el mayor número”?

jueves, 26 de enero de 2012

Menos por menos ¿más? Epicuro

Supón que el genio aquel (que ya ha aparecido aquí algunas veces) te ofrece lo siguiente (¡porque le encanta jugar poniendo a prueba a las personas decente!):

Muchacha, muchacho, quien seas (que no te veo muy bien con la luz de la caverna) ¿qué te parece si a partir de mañana no tuvieses que comer? Imagínate, ya no tendrías hambre en ningún momento, tendrías todo el tiempo del mundo… Bueno, no, porque yo sé que, a tu edad, dedicas más tiempo (aunque pienses que no) a pensar en el sexo, así que también te ofrezco la posibilidad de quitarte de encima esa carga. Sin necesidades, ni alimentarias ni sexuales… todo el tiempo para ti, no tendrías que trabajar, ni estresarte, ni preocuparte de tu aspecto, ni, ni…

¿Aceptarías la oferta? ¿No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita, como cree Epicuro? (piénsalo –con la cabeza (la de arriba, la que está debajo de la gorra)-)